El primer telón de argentina

El primer Telón de Boca Juniors – C.A.B.J.

La moda de los telones se inicia a fines de los años ’80s.  El primer Telón de Boca Juniors, era simple y claro.  Como la bandera de Boca, de tres franjas, con las iniciales del club en el centro.   Colgado desde la Tercera bandeja de la 12, llebaba hasta la popular de Socios.  Este telón fue el de más vigencia ya que fue visto en muchas canchas, y hasta llegó a Japón.

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La moda de las banderas gigantes, nacida en el Calcio italiano, comenzó a verse en las canchas de Argentina a fines de la década del ochenta. Y hay que reconocer que la aparición de estos telones pero en otras canchas y en manos de otras hinchadas empezó a inquietar un poco a la gente de Boca.
Por eso, mediante colectas (?), rifas (?), donaciones (?), kermeses (?), aportes voluntarios (?) y algún que otro (?), se llegó a la noche del 16 de noviembre de 1989. Fecha del estreno oficial de la primera bandera gigante de la hinchada de Boca.

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La noticia, obviamente se había filtrado por todos lados, y la Bombonera fue pura expectativa desde muy temprano. A eso se le sumaba una parada bien chiva enfrente. Boca recibía al Gremio de Porto Alegre por la semifinal revancha de la Supercopa. Y tras el 0-0 de la semana anterior en Brasil había unas ganas bárbaras de atropellar a los gaúchos de entrada.
Todavía no había caído la noche y ya estaban las tres cabeceras de Casa Amarilla llenas con toda la parafernalia desplegada. Pero al cotillón habitual, se le sumaban unos hilos blancos que caían desde la tercer bandeja hasta la tribuna de socios. La cancha se movía pidiendo el despliegue oficial. Pero evidentemente faltaban algunos detalles. será por eso que bajó El Abuelo en persona desde la tribuna del medio a socios y megáfono en mano, se paró sobre la pared que daba al hoy desaparecido foso. Ordenó a puro grito el agite que había, puso personas (?) a sostener los hilos en cada punta y luego de un rato largo de idas y vueltas, metió pulgares arriba para la tercer bandeja. Estaba todo listo.
La gente se dio cuenta que había llegado la hora y empezó a saltar como si saliera Boca. Para el comienzo del partido faltaba más de una hora y ni queremos imaginar lo que deben haber sentido los brazucas en ese momento dentro del vestuario. Lo concreto es que afuera se vivía una fiesta tremenda. La bandera bajó muy lentamente, embolsó al viento en forma peligrosa un par de veces pero terminó desplegada en forma impecable dejando ver las siglas del club sobre la franja amarilla. Ocupaba desde la tercer bandeja hasta el foso por casi todo el ancho de la tribuna. Imponente.
La jornada, como debe ser, salió redonda en todo sentido. La gente vio a Boca cascotear de arranque al Gremio, meter dos goles antes de los 25 minutos y si bien sufrió un par de sustos, terminó festejando la clasificación a la final, cantándole el cumpleaños a Marangoni y disfrutando de su primer telón.

Este telón tuvo mucho uso, visitó las tierras mas hostiles, como la Cancha de River.

Hasta se dio el lujo de visitar Japón.

 

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El primer telón de argentina fue quemado CABJ

Fue un rito extraño. Inexplicable. Cuenta la leyenda que las banderas no se tiran, se queman. Es una tradición, una manera de asegurarse que el enemigo no tenga ninguna chance de hacer nada de nada.
Este extraño rito se repitió, como otras tantas veces, en La Boca. A pasitos de la Bombonera. En las vías muertas que los domingos se convierten en estacionamiento para miles de autos. Ese atardecer fue inolvidable para cientos de atónitos barras que hacía años y años que no presenciaban semejante ceremonia.
Para ser precisos, este hecho sucedió el sábado 20 de marzo de 2010, a eso de las 20 horas.
¿Qué sucedió?
Telones (22)
En la foto puede verse ya el estado de desgaste del histórico Telón de Boca Juniors
Ese atardecer casi mil enfermos de la azul y oro vieron cómo se prendía fuego el primer telón gigante de la Argentina. Hablamos del trapo que se estrenó el ya lejano 16 de noviembre de 1989, cuando Boca le ganó 2 a 0 a Cruzeiro por las semifinales de la Supercopa (que luego ganaría vs Independiente en Avellaneda).

La procesión con la bandera gigante fue lenta, en silencio. Sólo hubo algunos murmullos luego de que el más veterano de los feligreses autorizó a los presentes a llevarse un pedazo de uno de los trapos más mimados por el mundo Boca, ese con la inscripción C.A.B.J., el mismo que recorrió todos las canchas de la Argentina, Sudamérica y hasta llegó a asombrar a los japoneses en la final de la Copa Intercontinental de 2000.
Primero fue rociado con nafta, después un mechero hizo las veces de fósforo. Fue una explosión y en menos de diez minutos las cenizas se esparcieron por el barrio.
Fue una ceremonia, un rito extraño e inexplicable para la prensa comercial, para los Olé, Crónica o Página 12. Fue un hecho real, del que solamente fueron testigos algunos elegidos que tienen en sus manos seguir repitiendo esta herencia que les dejaron sus antepasados.

 

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