San Lorenzo 1 – Boca 7

Histórico: Boca goleó 7-1 a San Lorenzo

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Lo pasó por arriba en el Nuevo Gasómetro y quedó solo en la punta del campeonato. Palacio (2), Palermo (3), Cardozo y Franzoia marcaron en esta contundente victoria, la undécima consecutiva del equipo de Basile. Hirsig anotó para los locales. Por momentos la diferencia entre ambos fue enorme.
Por Juan Manuel Lagares, de la Redacción de Clarín.com
jlagares@clarin.com.ar

Una prueba de fuego. San Lorenzo y el Nuevo Gasómetro siempre fueron complicados para Boca. Con la paternidad a cuestas, más los últimos dos enfrentamientos (uno en La Bombonera y otro en el Bajo Flores) con victorias del Cuervo, más Oscar Ruggeri en el banco local, un DT que con esos colores suele amargar al xeneize; el equipo de Alfio Basile llegaba en busca de la punta en soledad. En los últimos ocho años Boca consiguió todo lo que se propuso. Bueno, casi todo… Una cuenta pendiente en la historia del club es un tricampeonato. Esa hazaña que sí ostenta River, por ejemplo. De ganar, el camino hacia ese logro inédito, comenzaría a tener forma.

Varios soldados abajo para Boca: Ibarra, Battaglia, Vargas (el primer suplente). Pero además, ¿dónde estará la cabeza de los jugadores, ahora que hay movimientos en el banco? Sale Basile, entra La Volpe. Es inminente. Pero, y más importante aún, ¿dónde estará la cabeza del Coco? La Cabeza que estaba bien plantada era la de Ruggeri. San Lorenzo tenía una sola preocupación: voltear al candidato y tomar la posta en el Apertura.

Los primeros 15, fueron del local. Vibrante, con más actitud; o mejor dicho, con otra actitud. Con una mentalidad ganadora, arrolladora. El planteo de Ruggeri era simple: tres atrás, fuerza y velocidad en el medio, Ezequiel Lavezzi para el toque de distinción, y Roberto Jiménez para definir. Boca cambiaba entre el 4-3-1-2 y el 4-4-2, cuando Marino se metía entre Gago y Ledesma. Era superior el Ciclón.

Al minuto, tiro libre de Ferreyra a las manos de Bobadilla. Misma historia a los 2. A los 4, una bien clarita. Le pica mal al Cata Díaz y se escapa Lavezzi. Desborda por derecha y centro. Malingas mete la cabeza, era gol, de pique al suelo. Díaz llegó para sacarla justo, sobre la línea. Contenía el aire Basile. Y Boca no ofrecía respuestas. Ledesma vio la amarilla por tumbar a Rivero. Era pura impotencia el bicampeón. Lavezzi desbordaba cuando quería y había peligro en el arco visitante.

Necesitaba acomodarse. Y Basile soltó la respiración a los 22. Boca te mata. Casi sin darse cuenta, sin proponérselo, consiguió la ventaja. Merodeaba por el área el ataque visitante. Gago (impreciso en los primeros minutos), tocó para Palermo. El nueve no la pudo aguantar, pero la bola siguió mansita ante la mirada de los defensores de San Lorenzo. Palacio se filtró. ¿En off side? Quedó mano a mano con Saja y definió bárbaro. ¿Como Caniggia ante Brasil en el Mundial de Italia? No. Como Palacio. El delantero ya tiene sello propio en el fútbol argentino. 1-0.

Lo que San Lorenzo construyó ladrillito a ladrillito, Boca lo resolvió con dos toquecitos. Casi en un suspiro llegó el segundo. A los 26, Marino desbordó bien por la derecha y envió el centro atrás. Palacio abrió las piernas y la dejó pasar. Perfecto. Entró Palermo por detrás y definió. Gol del goleador y 2-0. Del sufrimiento al cielo. Lo que era un karma se convirtió en un trámite. Ruggeri no lo podía creer, probablemente Basile tampoco. Y para completarla, a los 32 llegó el 3-0. Calvo tiró una pared bárbara con Neri Cardozo por derecha. De primera, Boca jugaba a un toque. Centro, y la misma fórmula: Palacio al primer palo (esta vez no llegó) y Palermo libre por atrás para definir. En tres llegadas, Boca convirtió tres goles.

San Lorenzo salió a remar en el segundo tiempo. Ruggeri empezó a meter mano en el equipo. ¿O el manotazo de ahogado? Cambio: Andrés Silvera por Walter Acevedo, que había entrado en el primer tiempo por Adrián González, que se retiró lesionado. Pero en los primeros diez minutos sucedía, en miniatura, lo mismo que en la etapa inicial.

A los 20 segundos, Lavezzi quedó mano a mano, pero definió mal de zurda. Pudo haber cambiado la historia. Tal vez allí comenzaba la remontada local. Todo lo contrario. Boca ya se disponía para pararse de contra, con los rapiditos Neri Cardozo y Palacio. A los 3, el volante se escapó por izquierda y ganó un tiro de esquina. Lo jugó cortito con Marino, devolución y pelota para Krupoviesa. Clásica. El tucumano le dio de lejos, un bombazo. Saja tepó, pero dejó el rebote. Palacio, pilloestaba en lugar justo para empujarla. El 4-0 ya era lapidario.

Un sueño hecho realidad. La sonrisa de Basile iluminaba el césped del Nuevo Gasómetro. Y a los 8, la frutillita. Neri Cardozo recuperó y arrancó para el contragolpe. Encaró de izquierda a derecha. Los jugadores de San Lorenzo pasaban como postes. Llegó hasta la puerta del área y le dio fuerte y cruzado. Ante tanta pasividad en la marca local, Neri se hacía unpic-nic. Saja se estiró en vano y 5-0.. Daban ganas de reír a carcajadas, por un lado y de llorar desconsoladamente, por el otro. El partido estaba terminado, aunque paradójicamente todavía faltaba mucho.

A los 15, pudo descontar San Lorenzo. Casi un chiste. Los plateístas (los que quedaban porque muchos ya habían abandonado sus butacas), no sabían si gritar el gol o insultar. Tiro libre desde la derecha. Centro con rosca del Malevo Ferreira y la peina Hirsig. La pelota se metió en el ángulo, travesaño y pique dentro del arco, detrás de la línea, nada que hacer para Bobadilla.

Pero el postre no estaba completo para Boca, y se fue a empachar. Gago levantó su nivel, y todas las pelotas pasaban por él. Claro, no hay mucho mérito levantar el nivel cuando vas ganando por cuatro goles. Pero así y todo, Gago demostró oficio. El volante recibió un planchazo en la mitad de la cancha por parte de Sebastián Méndez y el defensor vio la roja. Bueno, listo, partido liquidado, uno menos; sólo había que esperar al final. Nada de eso.

El Coco se dio el lujo de mandar a Andrés Franzoia para la cancha (ingresó por Marino), lo sacó a Palacio para la ovación… Los hinchas de San Lorenzo no querían saber nada. Y pasó lo que tenía que pasar en un partido tan raro. A los 40, exigió Palermo, Saja salió muy lejos, a cortar de cabeza, pero quedó a mitad de camino… Franzoia le dio de primera, por arriba. El arquero volvía mirando cómo la pelota volaba por sobre su cabeza, derechito al gol. Una gran parábola dibujó el balón, y cayó justo. Bottinelli pudo haber rechazado, pero no hizo más que reafirmar el gol del pibe de Boca. 6-1 y era paliza.

Colmo de colmos. A los 42, llegó el 7 a 1, tan histórico como increíble.Fácil: centro de Krupoviesa desde la izquierda. Gol de Palermo de cabeza, además de convertirse en el goleador del Apertura con cinco tantos. Gabriel Favale pitó el final, aunque el partido se había terminado hacía rato. ¿Qué pensamientos pasarán por la cabeza de Oscar Ruggeri?

Se hablaba de logros de Basile en Boca. Consiguió 7 goles en el Nuevo Gasómetro, alcanzó 11 victorias consecutivas (a dos de la marca del San Lorenzo de Manuel Pellegrini), lleva 18 partidos sin conocer la derrota, ganó todos los torneos que disputó, es el único puntero del actual y se viene la final de la Recopa Sudamérica, que de conseguirla, será el club con más títulos internacionales del mundo.Hasta aquí, todo de maravillas. El Coco se va a la Selección. ¿Seguirá todo igual con Ricardo La Volpe?

 

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http://edant.clarin.com/diario/2006/08/27/um/m-01260328.htm

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BOCA NO HACE “JODAS” PARA TINELLI

Boca Juniors, bicampeón del fútbol argentino y líder invicto del torneo Apertura, derrotó por 7 a 1 a San Lorenzo de Almagro con 3 goles de Martín Palermo, dos tantos de Rodrigo Palacio, uno de Neri Cardozo y otro del juvenil Andrés Franzoia. El descuento del “Ciclón” lo hizo Hirsig.

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El clásico, correspondiente a la cuarta fecha, comenzó a las 16.10 con el arbitraje de Gabriel Favale en un Nuevo Gasómetro completo en su capacidad habilitada (35 mil personas). Rico en antecedentes, el partido se presentó con un condimento extra: la disputa del récord de victorias consecutivas en torneos cortos, que ostenta San Lorenzo, con 13 en 2001, y al que Boca (10) aspira para coronar la gestión del flamante entrenador del seleccionado local.
Bajo la mirada de su nuevo técnico Ricardo La Volpe, Boca defendió la punta del Apertura, y un invicto de 17 partidos, que comenzó a gestarse precisamente después de una derrota con San Lorenzo, en La Bombonera, por la quinta fecha del torneo pasado.

El bicampeón argentino perdió las últimas dos veces que visitó el Nuevo Gasómetro: 3-0 en marzo de 2005, dirigido por Miguel Angel Brindisi y 3-2 en septiembre del año pasado, bajo la dirección de Basile.
San Lorenzo, hasta hoy escolta con 7 puntos, asumió el clásico con la confianza de dominar un historial que registraba 165 enfrentamientos con 64 victorias “azulgranas”, 55 triunfos de Boca y 45 empates.

El dueño de casa comenzó mejor que Boca, al menos manejaba la pelota y en terreno “enemigo”, pero la falta de profundidad y la tibieza a la hora de definir fue un precio muy caro ante un rival tan experimentado y contundente.
Será difícil que Boca vuelva a repetir una faena similar a la de hoy en el Nuevo Gasómetro. Ciento por ciento de efectividad goleadora, principal baluarte “xeneize” para exponer su supremacía y convertirse en el único líder del Apertura. Pese a no ser el fiel reflejo del encuentro, el score terminó marcando los gruesos errores locales en la última línea defensiva y el gran trabajo de los delanteros boquenses.
Poco sintió Basile las ausencias de Battaglia e Ibarra, el gran trabajo del mediocampo, abanderado Fernando Gago, la figura de la cancha, y la solidez de su última línea, hicieron de Boca un arma letal cada vez que el bloque ofensivo salió despegado con la velocidad de Palacio, Cardozo, Kupoviesa o Marino.

Para Ruggeri y su equipo no hay consuelo. Luego de cinco primeros minutos de buen fútbol, la falta de recuperación y la inestabilidad defensiva hicieron de San Lorenzo un equipo débil, desorientado y falto de actitud, que el campeón argentino aprovecho al máximo. En la primer media hora de juego, Boca que se toma cada pelota en serio, como la última, ya ganaba por 3 a 0. Efectividad al cien por ciento para derrumbar las esperanzas de un desconcertado San Lorenzo.
En el complemento la historia no cambiaría demasiado para el local que sumaría silbidos de los aficionados y cuatro goles más contra su baya. En síntesis para el “Santo” una tarde de terror.
Fuete: Télam.

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http://www.rielfm.com.ar/2006.08.27,boca-no-hace-jodas-para-tinelli,7807,imprimir.htm

 

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palacio

En el partido que se suponía como uno de los más complicados del torneo, Boca Juniorsestampó como visitante de San Lorenzo de Almagro un espectacular 7-1 con el que ratificó su notable momento y dejó a su rival sumido en las sombras.

Tres goles de Martín Palermo, dos de Rodrigo Palacio, uno de Neri Cardozo y otro de Andrés Franzoia contra el solitario descuento de Santiago Hirsig, le dieron forma a un resultado que nadie imaginaba y que afirma a Boca en la punta del Torneo Apertura, que ahora detenta en exclusividad.

Además de los destacados Palermo y Palacio, hubo otros jugadores de muy buen nivel como Guillermo Marino, Fernando Gago, José María Calvo y Juan Krupoviesa, que le dieron al líder una fisonomía de equipo seguro y casi sin fisuras.

San Lorenzo tomó la iniciativa y presionó a Boca en los primeros 20 minutos, dejándole muy pocas posibilidades de salir. El equipo de Alfio Basile trataba de quitarle ritmo al juego, pero perdió muy rápidamente la pelota y en ese lapso, prácticamente, no llegó a tres cuartos de cancha.

El local tuvo su primera oportunidad a los 4 minutos tras una mala salida de Daniel Díaz, que aprovechó Ezequiel Lavezzi para llegar al fondo por derecha, ejecutó un centro cabeceado por Osmar Ferreyra, con el paraguayo Aldo Bobadilla descolocado, y salvó en la línea el mismo “Cata”, remendando su error.

A los 17 otra vez ganó Lavezzi, quien por entonces desnivelaba continuamente por el flanco derecho y pintaba para gran protagonista. El ex delantero de Estudiantes de Buenos Aires combinó con Roberto Jiménez y el remate del peruano fue rechazado con esfuerzo por Bobadilla.

Parecía que el gol del Ciclón era cuestión de tiempo, pero a los 22 Boca se aproximó por primera vez al área. Marino metió para Palermo, que no alcanzó, pero por detrás apareció Palacio quien, en posición dudosa, quedó solo ante Sebastián Saja, lo eludió y convirtió con zurda.

Entonces comenzó otro partido, porque Boca ganó seguridad en el traslado de la pelota y se encontró con impensados espacios y ventajas.

A los 26 Marino escapó por derecha, sacó un centro bajo, Palacio dejó pasar y Palermo, entrando por detrás, convirtió el segundo.

Seis minutos más tarde, en una acción muy parecida, Cardozo colocó para el pique de Calvo, quien llegó hasta el fondo y cruzó por bajo hacia el medio para una nueva conquista de Palermo, que otra vez apareció por detrás de Palacio. En muy pocos minutos Boca había resuelto gran parte de un clásico que se le había presentado complicado.

A los 38 reaccionó San Lorenzo, cuando otra vez apareció Bobadilla para desviar un cabezazo de Pablo Quatrocchi. Y la última oportunidad para torcer el destino la tuvo Lavezzi en el arranque del segundo tiempo, pero su remate de zurda fue defectuoso ante la salida desesperada del arquero visitante.

Boca, en cambio, no falló. A los 3 minutos jugó corto un corner, San Lorenzo se durmió y Krupoviesa tuvo tiempo para sacar su remate. Saja dio un rebote corto y Palacio puso el 4-0.

Cinco minutos después, Cardozo arrancó en diagonal desde la izquierda, se metió resueltamente en el área y sacó un remate cruzado para vencer por quinta vez a Saja.

San Lorenzo descontó sobre el cuarto de hora, con un cabezazo de Hirsig, luego de un tiro libre de Ferreyra, pero no pudo ir mucho más allá.

El tramo final estuvo de más. Los dos estaban para dar por terminado el juego, pero Boca todavía encontró la oportunidad de marcar dos goles más. Y así estampar cifras catastróficas para San Lorenzo.

A los 40 Krupoviesa rechazó largo, picó Marcelo Delgado, Saja salió de su área y cabeceó corto y Franzoia tocó por arriba para hacer caer la pelota dentro del arco, pese al esfuerzo de Jonathan Bottinelli, que llegó a hacer contacto con el balón, pero no pudo cambiar su rumbo.

De inmediato, Jesús Datolo sacó un centro largo desde la izquierda y por el sector opuestollegó Palermo para cabecear y establecer el insólito 7-1, marcando a la vez su gol número 150 y estirando a once la serie de triunfos consecutivos.

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Boca hacía pasar vergüenza a San Lorenzo y marcaba la historia

En el 2006, el “Xeneize” le metía 7 al “Cuervo” en su cancha y  lograba la máxima goleada histórica en ese clásico. El visitante venía de ganar todos los torneos que había disputado de la mano de Basile y, con Palermo y Palacio en su mejor nivel, destrozaron la autoestima de los de Boedo

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Boca venía muy bien. Dulce. Lo que tocaba lo convertía en oro, azul y oro. De la mano de Alfio Basile el “Xeneize” había conseguido el Apertura 2005, el Clausura 2006, la Copa Sudamericana, las Recopa del 2005 y 2006 y buscaba el tricampeonato en el Apertura 2006. Del otro lado, llegaba un San Lorenzo que aspiraba a pelear el campeonato. Era el amanecer del certamen y el triunfo 5-0 frente a Colón de la segunda fecha hacía creer que el equipo de Oscar Ruggeri sería uno de los candidatos.
Un 27 de agosto del 2006, Boca y San Lorenzo disputaban la cuarta fecha del Apertura. El Nuevo Gasómetro esperaba albergar un partido de buen fútbol. La presencia de Ezequiel Lavezzi, por un lado, y Rodrigo Palacio,Martín Palermo y Fernando Gago, por el otro, generaban altas expectativas en el público. El comienzo del encuentro era todo del “Cuervo”. Un tiro libre del “Malevo” Osmar Ferreyra y un Cabezazo del “Malingas” Jiménez que “Cata” Díaz sacaba en la línea, hacían creer que los de la Ribera no tendrían un partido fácil.
A los 22 minutos empezaba la debacle para el dueño de casa. Pase de Gago que Martín Palermo no podía frenar, pero que le permitía a Palacio irse mano a mano contra Sebastián Saja y 1-0 para Boca. Cinco minutos tardaría en estirar la ventaja: centro de Marino, la “Joya” abría sus piernas para que la pelota llegara al centro del área y la empuje el ‘9’. Pero Palermo no se conformaba con el resultado e iba por más. La visita repetía la formula que utilizaba en el segundo tanto, con el mediapunta dejando pasar la pelota y el goleador empujándola. Así, se iban al vestuario. Con el partido ‘cocinado’
En el arranque del complemento, San Lorenzo metió Andrés Silvera para sumar gente al ataque y parecía que podía descontar a través de un mano a mano de Lavezzi que pasaba cerca. Pero Boca no levantaba el pie del acelerador y al instante de ese ‘falso aviso’, Palacio clavaba el 4-0 después de una serie de rebotes adentro del área. El equipo de Basile golpeaba en el momento justo. Cinco minutos después, a los 8 del segundo tiempo, metía otro cachetazo: Neri Cardozo pasaba a los defensores como postes, definía desde la puerta del área al palo más alejado del arquero y sumaba el quinto tanto de la cuenta.
San Lorenzolograba, instantes después de recibir el quinto ‘estacazo’, el descuento por medio de Santiago Hirsig. La segunda etapa entraba en modo stand by, como lo había estado el local durante todo el partido, y parecía que ese iba a ser el marcador final. Pero, cuando Gabriel Favalle estaba cerca de pitar el final del partido, Boca pulía al encuentro: primero, Andrés Franzoia ponía el 6-1 y, luego, Palermo anotaba el tercero en su cuenta personal y decretaba el 7-1 con el que el “Xeneize” cerraba el choque y marcaba, así, el resultado más abultado en el clásico entre estos clubes.
La historia de los dos no terminó bien. Ricardo La Volpe tomaba el puesto del “Coco”, que se iba a la Selección, y terminaba perdiendo la final contra Estudiantes, lo que determinaba en su salida de la institución. Por su lado, el “Cuervo” era goleado (5-0) en el Monumental por River y, fechas después, los hinchas se metían en el playón del Gasómetro y generaban la renuncia de Ruggeri. Pero, lo que quedará en los libros, es la tremenda tarde que tuvieron Palacio, Palermo y compañía.

Las frases que dejó la histórica goleada de Boca a San Lorenzo

Oscar Ruggeri fue breve pero contundente, Alfio Basile definió la goleada de Boca ante San Lorenzo sin vueltas. Además del clásico, hubo otros comentarios curiosos para una fecha que confirmó el dominio absoluto de Boca

La tarde de ayer, con la goleada de Boca por 7 a 1 sobre San Lorenzo, no será una más en la historia de nuestrro fútbol. Y los técnicos, Alfio Basile por un lado y Oscar Ruggeri por otro, fueron protagonistas, cada uno a su manera.

Las frases seleccionadas por Infobae.com de este fin de semana son las que siguen:

“Disculpas”, de Oscar Ruggeri, al término de la goleada de Boca sobre San Lorenzo, por 7 a 1.

“Salió todo, fue uno de esos partidos soñados”, dijo sin disimular su alegría, Alfio Basile.

“San Lorenzo tiene un técnico que es un salame de Milán”, de José Sanfilippo, al referirse a Oscar Ruggeri.

“Todavía falta mucho por jugarse. El resultado se dio por los muchos errores que cometimos nosotros y las virtudes de Boca. Lógicamente, nos ganaron bien pero con una diferencia muy exagerada (…) No estamos mal, podemos recuperarnos”, de Sebastián Saja, arquero de San Lorenzo.

“Tres minutos antes, los jugadores de San Lorenzo me pedían que terminara el partido”, del árbitro Gabriel Favale, tras la goleada de Boca.

“Saja se rió tanto la última vez y ahora la tuvo que ir a buscar adentro del arco siete veces”, de Antonio Rattín, al referirse a la goleada.

“Nosotros sólo hablamos en la cancha”, de Martín Palermo.

Los otros partidos de la fecha
Se sabe, la fecha no terminó en el clásico que se disputó en el bajo Flores. Hubo otros encuentros y Juan Sebastián Verón fue uno de los protagonistas. Esto es lo que se dijo en otros vestuarios.

“Nunca nos pusimos el cartelito de candidatos”, de Juan Sebastián Verón al hablar después de la derrota de Estudiantes ante Belgrano, por 2 a 1, y del panorama ante la continuidad del torneo.

“El equipo respeta una línea de juego y crea situaciones de gol. Yo confío a muerte en ellos (los jugadores) y a medida que sigan creando situaciones van a comenzar a aparecer los goles”, de Diego Simeone, el técnico de Estudiantes.

“La intención nuestra era pasar con pelota dominada la mitad de la cancha para llegar al área contraria con un mejor panorama”, de Jorge Luis Burruchaga, entrenador de Independiente, sobre la victoria ante Banfield, por 2 a 1.

“Sabía que me iban a insultar”, de Carlos Leeb, entrenador de Banfield y ex jugador de Independiente al referirse a su mala relación con la hinchada del conjunto de Avellaneda.

“Cuando llevé a Basile a Boca no lo quería nadie, ni los dirigentes de AFA. Y no puede ser que ahora vengan de la AFA y quieran sacarle el técnico a los demás equipos”, de Diego Maradona al referirse a su renuncia como directivo xeneize.

“Boca no nos interesa”, de Gonzalo Higuaín, tras la victoria de River sobre Argentinos Jrs.

Abbondanzieri, un debut a lo grande
“Falta mucho todavía” (otro más), de Roberto Abbondanzieri, al referirse a cómo cree que le irá a su equipo, el Getafe, en la Liga española que comenzó ayer.

“Los temas del marketing son importantes”, del presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, al referirse a la renovación del contrato, por dos años más, con el inglés David Beckham.

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